Nueva en la familia: Polaroid Land 101

Casi por casualidad he conocido esta cámara que ha sido un amor a primera vista: esa apariencia de ladrillo con fuelle, esa pinta sesentera, ese armatoste ridículamente grande… es tan extraña que hay que quererla. Tras unos pocos seguimientos por eBay de diversas Polaroid Land logré hacerme con un modelo 101 por unos 27€, así que ahora toca trastear con ella.

La Polaroid Land

Polaroid Land Automatic 101Polaroid es sinónimo de fotografía instantánea, y esta cámara no lleva la contraria a esa idea: es una cámara instantánea, la superventas de una época de consumismo con prisas, la época de la comida rápida, los autocines y restaurantes drive-in… y las fotografías sin esperar a ir al laboratorio. La imagen que tenemos de una Polaroid es la de esas máquinas compactas de los años 80 en las que disparabas, salía una hoja blanca y en unos segundos veías formarse la imagen. Sin embargo, esta cámara es anterior, y usa una tecnología diferente: la película junto al papel empieza el revelado en la cámara, se extrae en un paquete y, tras un tiempo muy concreto, se debe “pelar” para separar el negativo del papel y detener así el revelado.

Las Polaroid Land iniciaron la producción en 1963 con el modelo 100, y continuaron en producción hasta el modelo 450 en 1976. Se produjeron diferente número de unidades de cada modelo según la demanda de cada momento. Usaban el sistema de película en paquete de Polaroid denominado Polaroid 100, con 10 exposiciones por pack que ofrecían unas fotos de 7,2×9,5cm.

El nombre de Land proviene del nombre del inventor de la fotografía instantánea (y fundador de Polaroid), Edwin Land. En su época fueron cámaras muy extendidas, incluso se veían en manos de famosos de entonces como la cantante Patti Smith o el malogrado actor Heath Ledger.

El modelo 101

Con la tapa frontal puesta, se ve el manual en el clip de la tapaEste modelo, el “Automatic 101” era una actualización sobre el modelo “Automatic 100” producida entre 1964 y 1967; se hizo una producción de entre 250.000 y 300.000 unidades vendidas a $134,95, aunque más que una actualización parece que fue una simplificación del modelo original (que se seguía vendiendo) puesto que ofrecía menos funcionalidades que el modelo 100:

  • Lente de 114mm f/8.8 con 3 elementos de vidrio
  • Obturador electrónico 10″ – 1/1200
  • Visor y telémetro (fabricado por Zeiss Ikon) separados en ventanas diferentes, el visor con líneas de encuadre
  • Ofrecía únicamente un modo automático de prioridad a la apertura
  • Ajuste de sensibilidad para 75 o 3000 ASA, sin valores intermedios (el modelo 100 tenía ajuste para 75, 150, 300, o 3000 ASA)
  • Con película de 3000 ASA el diafragma queda fijo a f/42 (el modelo 100 podía usarse a plena apertura a cualquier sensibilidad pues disponía de un selector de “tipo de escena” que no tiene el modelo 101)
  • Dial de compensación de la exposición en un rango de -1/+2 pasos (es el control marcado como “Lighten/Darken”)
  • Cuerpo metálico así como el armazón de la lente y obturador; tenía rosca para trípode
  • Correa de nylon (el modelo 100 incluía correa de piel)

Película y pila

Dos de los problemas habituales en cámaras extrañas, o de características no estandarizadas, son fácilmente solucionables en esta cámara: ¡sorprendentemente, aún se puede encontrar película en paquete para estas cámaras! Fujifilm fabrica paquetes tanto en color (Fuji FP-100) como en B/N (Fuji FP-3000) compatibles con las Polaroid Land aunque eso sí, a un precio bastante alto: sale cada disparo por unos 1,5€. Se dice que la razón de que siga fabricándose este tipo de película es que es la que se usa por defecto en muchas máquinas de fotos carné. En cualquier caso es bastante fácil de encontrar si se está dispuesto a pagar ese precio por cada foto (aunque cada vez se usa más la cámara digital para esto así que a saber cuánto dura en el mercado).

En cuanto a la pila, utilizaba una pila especial de zinc-carbon de 4,5V que, por supuesto, hace décadas que no se fabrica. Esta pila tenía unos terminales similares a los de las actuales pilas de 9V, y encajaba en un compartimento en la parte posterior. Alimentaba únicamente al fotómetro y disparador, y la forma de confirmar si aún tiene carga es simple: basta con tapar con un dedo el “ojo electrónico” (la célula del fotómetro), cargar el obturador y pulsar el disparador y soltarlo tras dos o tres segundos; si se oyen dos clics separados es que la pila está en buen estado, mientras que si sólo se oye uno es que la pila está muerta (el único clic es el sonido del muelle al soltarse, los dos clics son los del obturador electrónico).

Aunque el fabricante Exell fabrica ahora pilas de este tipo (denominaciones: A19PX, V19PX, 531, RPX19, A19PX, EPX1) es muy sencillo fabricarse un adaptador casero: basta con comprar un portapilas circular para tres pilas AAA estándar, quitar el portapila original (va sujeto con un tornillo) y soldar los cables, una vez quitados los bornes originales, a los cables del portapilas ya que en el compartimento trasero hay espacio suficiente para albergar este portapilas con tres AAA; esta es la solución que seguido yo en mi cámara. También se encuentran adaptadores comerciales que básicamente son un portapilas con los bornes que encajan en los originales. Y por último, hay quien simplemente acopla tres pilas AAA sujetas con cinta aislante.

Usando la cámara

Lo primero es, siempre, limpiar unos rodillos internos que tiene la cámara, ya que suelen mancharse de los químicos de las fotos y si se deja sin limpiar puede estropear alguna foto. Para ello se abre la tapa trasera y, sobre la misma tapa, se localiza una pestañita roja, se levanta y esto suelta el bloque donde están los rodillos, que se pueden limpiar con alcohol y un trapo.

La carga de película es simple: basta con poner el pack en el hueco hasta que encaje perfectamente, asegurarse de que la pestaña de papel está asomando por el hueco marcado con un “4” y cerrar la tapa trasera. Entonces se extrae la tira negra de seguridad hasta el final, lo cual dejará asomando una pestañita blanca: la cámara ya está lista. Sólo hay que asegurar de tener bien marcado el selector de “Color/Blanco y negro”, que en realidad lo único que hace es establecer la sensibilidad de la película (color = 75ASA, B/N = 3000 ASA).

La cámara forma un pack compacto cuando está cerrada. Para abrirla se abre la tapa frontal (que se puede extraer para mayor comodidad) y se levanta el visor sobre su bisagra, que encaja en su sitio con un pequeño imán. Para expandir el fuelle hay que levantar ligeramente el mando de enfoque de la mano derecha y extraer la parte de la lente hasta que encaje con un clic.

Detalle del visorEsta era una cámara orientada al mercado de consumo, así que trata de ser lo más simple posible hasta el punto de que tiene marcados algunos mandos con números del 1 al 4:

  • Sujetamos la cámara, miramos por la ventana del telémetro y, con los dedos índice de ambas manos, movemos los controles marcados con el 1: esto es lo que enfoca la escena.
  • Ahora miramos por el visor, encuadramos y pulsamos el botón 2: el disparador.
  • Las instrucciones dicen que inmediatamente pulsemos a fondo la palanca marcada con un 3, que es lo que carga el disparador.
  • Por último, tiramos con firmeza de la tira blanca que asoma junto al número 4: esto prepara el proceso de revelado.

Tras el cuarto paso, al extraer la tira blanca se abre una puertecita por la que asoma una tira amarilla. Debemos extraer esta también y, justo en el momento de extraerla, empezar a contar el tiempo de revelado según las instrucciones de la película. Pasado ese tiempo “pelamos” la foto desechando el negativo y voilá, tendremos una bonita foto instantánea. Cuidado, la emulsión será bastante delicada durante un rato, mientras esté húmeda, así que conviene no tocarla ni guardarla apretada junto a otras fotos mientras no esté seca.

Es muy importante tirar de ambas tiras en un movimiento firme, constante, rápido y lo más recto posible, ya que si se hace torcido podría quedar alguna esquina sin revelar, y si se hace demasiado rápido o lento el revelado no sería el ideal; el manual dice que se debe tirar a una velocidad tal que se tarde lo mismo que en decir “PULL OUT” (sería el tiempo de decir “SÁCALO”).

Un detalle a tener en cuenta: el selector de película color ajusta el ASA a 75 pero la película de Fuji es de ASA 100, por lo que conviene corregir esto con el mando de compensación de la exposición, ajustando medio paso hacia “Darken”… aunque esto es la teoría, porque los usuarios dicen que incluso necesitan ¼ de paso hacia “Lighten” para tener una exposición correcta. No hay ningún indicador de si la exposición será correcta, ni del tiempo de obturación, ni nada… sorpresa al ver la foto.

La cámara plegadaPara cerrar la cámara hay que apretar hacia abajo la barra metálica diagonal de la parte superior, esto suelta el retén del fuelle y permite recogerlo; después se pliega el visor y por último se pone la tapa frontal.

También podemos usar las posiciones predefinidas de enfoque: “retrato”, “grupo” y “paisaje”, para disparar más rápido. Total, la apertura máxima es de f/8.8 así que la profundidad de campo será siempre suficiente. En teoría el visor tiene corrección automática de paralaje, al enfocar.

Cómo funciona el sistema instantáneo

Este sistema “mágico” tiene un funcionamiento ingenioso… y a la vez algo tosco. Cada instantánea, tras tirar de la tira blanca, queda formada por un sandwich del negativo expuesto y papel fotográfico, cara con cara. Al tirar de la tira amarilla este sandwich pasa por los rodillos metálicos, que abren la cápsula de los químicos y los extienden por toda la superficie de la foto (por eso es importante tirar recto de esta tira, sin torcerla) con lo cual empieza el procesado de la fotografía. Tras el tiempo estipulado para ello (aproximadamente un minuto) se “pela” la foto, es decir, se separa y desecha el negativo (junto a los químicos) del papel fotográfico. El negativo es muy delicado mientras está húmedo, así que es complicado poder aprovecharlo para algo más.

Conclusiones

 

Modelos interesantes

Tapa cerrada, lista para transportarDentro de todos los modelos Land hay algunos a tener en cuenta a la hora de buscar este tipo de cámara en el mercado de segunda mano:

  • Los mejores modelos estándar son los 100, 250, 350 y 450.
  • No son recomendables los modelos 103, 220 y 430, ya que estos eran versiones más baratas, con muchas piezas de plástico, lentes de plástico, visor no escamoteable y sin rosca para trípode.
  • Los modelos 180, 185, 190 y 195 eran modelos de gama más alta, probablemente de las mejores cámaras producidas por Polaroid y muy superiores al resto de modelos: tenían lentes de cristal mucho más luminosas, obturadores totalmente mecánicos y modo de exposición manual. También son los más caros con diferencia.

Referencias

Artículo escrito por

Soy Álvaro Remesal, un aficionado a la fotografía, muy novato y con muchas ganas de aprender y divertirme en el camino. En este blog escribo mi día a día con la fotografía química: mis progresos, mis errores, mis descubrimientos... Lo que escribo tiene una intención de divulgación, pero también es una suerte de diario propio de mis avances y de lo que voy probando y aprendiendo.

Una respuesta

  1. Jazmin V.
    Jazmin V. 17 abril, 2016 en 15:00 | | Respuesta

    Hola Alvaro!
    No pude evitar leer toda la publicación, es interesantísima, yo también amo la fotografía pero de lejos, nunca me he dado la oportunidad de incursionar en ese maravilloso mundo.
    Fíjate que justamente tengo la polaroid modelo 101 y quiero dejarla en buenas manos.

Por favor, comenta con tu nombre real y con buenas maneras.

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