Nueva en la colección: Fowell Cinefilm

Fowell Cinefilm

Fowell Cinefilm

Casi por casualidad ha llegado a mis manos esta reliquia de una España de otra época, una Fowell Cinefilm. Es una cámara tremendamente simple y con poco aliciente fotográfico… pero con una curiosa historia que es lo que me ha atraído de ella.

La cámara

Un sencillo cuerpo de baquelita, una lente con obturador… y nada más. Así es esta simple cámara que fue fabricada en España entre los años 1949 y 55 por una empresa llamada Manufacturas de Física Aplicada Fowell S.A. Monta una sencilla lente de menisco de focal y foco fijo, de 50mm. El obturador mecánico es central, montado entre las lentes, y sólo tiene dos posiciones: “Instantánea” (velocidad aproximada de 1/50) y “Tiempo” (equivalente al modo Bulb). El disparador es una palanca en el lateral del objetivo, como era habitual en estos objetivos de obturador central que solían usarse en las cámaras de fuelle; el disparador no requiere ser armado, funciona siempre por lo que es muy fácil hacer dobles o triples exposiciones… incluso de forma involuntaria ya que no se traba tras una toma ni es preciso pasar película para armarlo. Se pueden seleccionar tres diafragmas: 7.7, 11 y 16, accionando una palanquita en la parte inferior del objetivo; esta palanquita lo único que hace es mover una lámina interna del objetivo con una apertura mayor o menor.

Fowell Cinefilm

Fowell Cinefilm

La única ayuda a la composición es una ventanita en la parte superior, una simple abertura cuadrada que carece de cualquier tipo de cristal y que ni siquiera presenta el formato de las fotos; simplemente sirve para apuntar a lo que se quiere fotografiar, pero el acertar con la composición es más bien una tarea supeditada a la experiencia.

En la parte superior está el mando de paso de película, al lado izquierdo. Es una simple llave que se gira con los dedos. Al otro lado, el contador de exposiciones. Como el resto de la cámara, el contador es totalmente mecánico y se mueve según se mueva la película.

En la parte inferior, la rueda para rebobinar la película, tan sencilla como eso. Para la carga de película simplemente se quita la tapa trasera, que va sujeta por sendos clips metálicos a cada lado de la cámara.

Vista superior

Vista superior

Patente U.S.A.

Decía antes que esta cámara tiene una historia curiosa, y que es lo que me llevó a comprarla. En los años 40 y 50 existía en España una figura legal en el campo de las patentes llamada Patentes de Introducción. Básicamente era una argucia por la cual una empresa española podía plagiar con total descaro una patente extranjera, es decir, una puerta abierta al plagio más desvergonzado. La idea era incentivar la industria en un país anclado en el pasado, pero en la práctica servía básicamente para fusilar patentes de otros países para mayor beneficio de ciertas empresas patrias.

En este caso, la patente de introducción (como se ve incluso en una inscripción en el objetivo) plagiaba un diseño norteamericano, concretamente el de la Spartus 35F. Si bien el original norteamericano tenía algunos detalles de calidad como el montaje del objetivo en aluminio o el soporte para flash, la Fowell copia descaradamente todo el sistema de fotografía y paso de película.

Las patentes de introducción se declararon ilegales y dejaron de concederse en 1986, con la entrada de España en la CE y como una de las exigencias del Mercado Común para aceptar el ingreso de España, lo cual ciertamente tiene bastante lógica.

Tapa abierta

Tapa abierta

Usando la cámara

El uso no puede ser más sencillo, como invita a pensar su diseño. Se suelta la tapa trasera de sus presillas y vemos todo el interior. Colocamos el carrete en el lado derecho, haciendo una ligera presión para empujar el eje y colocar el carrete en su sitio. Luego, arrastramos la película hasta el eje del otro lado, la enganchamos y damos un par de giros.

Aquí viene una de las incomodidades: el contador de fotogramas va unido al eje dentado de la película, por lo que debemos ajustarlo al 0 (o mejor, al -2) antes de poner la película, y cuando la pongamos, mantenerla fuera de la rueda dentada hasta haberla enganchado un par de vueltas en el eje, ya que de lo contrario ya estaría contando fotogramas.

Después de pegarnos con este rudimentario sistema de contador de exposiciones, cerramos la tapa y pasamos un par de fotogramas la película. El paso de película también tiene su truco para mantener la sincronización: en la parte posterior de la cámara hay un botoncito que se debe pulsar para liberar la película y poder pasarla. Así, para pasar un fotograma, pulsamos ese botoncito, giramos un poco la rueda en el sentido de la flecha, soltamos el botoncito y seguimos girando hasta que notemos que se para. Ahí ya tenemos la película situada en el siguiente fotograma.

Es importante hacerse con el funcionamiento de este botón. Si tratamos de mover la película sin pulsarlo lo más probable es que nos carguemos la película, arrancando las perforaciones o incluso arrancándola del chasis. Si lo pulsamos pero no lo soltamos en cuanto se ha vencido la resistencia inicial podemos pasar la película entera de una vez. Por ello es importante tener claro el modo correcto de proceder: pulsar botón, girar un poquito, soltar botón, seguir girando suavemente hasta el tope.

Vista frontal

Vista frontal

Para usar la cámara de modo habitual seleccionamos la palanquita en la posición “Instantánea”, que nos dará una velocidad aproximada de 1/50. Así, sabiendo la sensibilidad de la película usada, podemos calcular el diafragma a usar. Por ejemplo, usando película 100ASA pondremos f/16 en un día soleado, f/11 en un día con algunas nubes y f/7.7 en un día nublado o lluvioso o para sujetos en sombra. Una vez seleccionado el diafragma simplemente miramos por el rudimentario visor y pulsamos el disparador, ¡clic! foto hecha. Si quisiéramos doble o triple exposición es tan sencillo como volver a darle al disparador.

Con el contador superior podemos ir viendo las fotos que nos quedan por hacer, aunque entre que su precisión no es la mejor y que a la hora de poner la película es un suplicio acertar con el 0, lo mejor es mirar en qué posición está al hacer el primer disparo y tomar nota mental de dónde estará en el disparo 36.

Para rebobinar no hay que hacer nada más que girar la rueda inferior. No hay embragues ni bloqueos que soltar, simplemente girar la rueda en el sentido de la flecha hasta que notemos que la película se suelta. Esto parece muy sencillo de decir, pero a la hora de la verdad es un suplicio: esa rueda va dura y poco suave, no es nada ergonómica y encima al rebobinar también estamos “rebobinando” el contador de exposiciones, que es un lastre añadido. Al final la sencilla tarea de rebobinar el carrete se convierte en unos cuantos minutos de movimiento incómodo y repetitivo que te puede dejar los dedos en carne viva.

Conclusión

Una cámara sencilla, tosca, simple en el más amplio sentido de la palabra. Un ejemplo de tecnología de mediados del S.XX en aquella España nuestra tan atrasada y recelosa. Un diseño plagiado gracias a una argucia legal muy de la época, y una mecánica que después de 60 años sigue funcionando exactamente igual. Es una representante de una parte de nuestra historia industrial, con las ventajas de que aún es funcional y que… a su modo, es bastante bonita. Eso sí, no creo que le de demasiado uso porque la verdad, es bastante incómoda y no demasiado divertida.

Fuentes

http://fsoguerofotos.blogspot.com.es/2011/09/mis-camaras-antiguas-fowell-cinefilm.html

http://manualens.com/foro/index.php?topic=4320.0

Artículo escrito por

Soy Álvaro Remesal, un aficionado a la fotografía, muy novato y con muchas ganas de aprender y divertirme en el camino. En este blog escribo mi día a día con la fotografía química: mis progresos, mis errores, mis descubrimientos... Lo que escribo tiene una intención de divulgación, pero también es una suerte de diario propio de mis avances y de lo que voy probando y aprendiendo.

6 respuestas

  1. Carrete de prueba de la Fowell
    Carrete de prueba de la Fowell 18 mayo, 2014 en 13:51 |

    […] simples pruebas para confirmar que la Fowell Cinefilm funciona correctamente. Efectivamente, el funcionamiento parece correcto, la velocidad parece ser […]

  2. Positivando. Tercer día.
    Positivando. Tercer día. 13 agosto, 2014 en 2:12 |

    […] una foto de mí mismo hecha por una amiga, que me pareció simpática: mi amiga estaba probando mi Fowell y no se le ocurrió otra cosa que encuadrarme a mi mientras enfocaba con la Flexaret, así que es […]

  3. Foto de familia
    Foto de familia 14 agosto, 2014 en 0:11 |

    […] Fowell Cinefilm […]

  4. Pedro M. Córdoba García
    Pedro M. Córdoba García 2 junio, 2015 en 0:28 | | Respuesta

    Buenas, me podrias indicar el valor de la Fowell Cinefilm en el momento actual. Tengo una y me gustaria venderla. Gracias.

  5. Abel
    Abel 27 mayo, 2017 en 10:06 | | Respuesta

    Hoy tengo una boda ambientada en los años 40-50 y he adaptado mi indumentaria al color marron de la funda d esa camara que es negra… pantalon beix, tirantes marrones, camisa del estilo,… zapatos… y la camara. Me ha venido que ni pintada. Gracias por rellenar el hueco de informacion sobre ella!

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