Mira mamá: ¡sin lente!

Los inicios de la fotografía nos hablan de placas fotosensibles dentro de una caja a la que se practicaba un diminuto agujero, siguiendo los principios de la cámara oscura. Ese pequeño agujero se llama estenopo, y de ahí el rimbombante nombre de mi experimento de hoy: fotografía estenopeica, también llamada pinhole (literalmente “agujero pinchado”, en referencia a que el estenopo suele ser simplemente el agujero hecho con un alfiler). Básicamente es eso: una caja, película y un agujerito. ¡A divertirse!

La cámara

Beseler kit

Hay muchos esquemas de cómo fabricarte una cámara estenopeica, pero en mi caso decidí probar la primera vez con una cámara comercial, ya que encontré una muy buena oferta para un kit de Beseler por menos de 10€ así que no me lo pensé. El kit es en realidad como un recortable: varias piezas de cartón troquelado, una chapita metálica con el estenopo y un par de piezas de plástico para girar el rollo de película. Esta cámara permitirá usar rollo de 120 para hacer ocho fotos de 6×9. Además, en la caja viene el manual con ilustraciones de montaje, un eje para la película y un carrete Agfa APX400 (caducado en 2004).

Contenidos del kitAsí que armado de cola blanca y paciencia empiezo con el pasatiempo. Hay partes de las instrucciones que son de todo menos claras, en inglés no se entienden demasiado bien y la traducción al español es nefasta, así que entre el poco texto, los esquemas dibujados y mucha dosis de sentido común, al final logro comprender todas las piezas. Una vez comprendidos los dobleces y el “funcionamiento” el resto es sencillo: doblar y pegar. Para mantener las piezas en su sitio las sujeto con pinzas de la ropa y las dejo así 24 horas. Una de las partes más delicadas es pegar la chapita metálica ya que hay que conseguir que el agujerito quede lo más centrado posible.

Montando las piezasUna vez seca ya se pueden montar las piezas, cosa que no lleva más de un minuto porque no puede ser más sencillo: la caja principal tiene dos compartimentos para el rollo de película, que queda apretada contra el fondo gracias a las formas del cartón interior; esta caja se cierra con dos pestañas, una encima de la otra, y por último se cubre todo con la tapa, que cubre todas las caras menos la trasera. Es en la tapa donde está la chapita con el estenopo y donde va el cartoncito que hace de obturador manual.

La prueba

Con la cámara montada solo queda probarla. Cargar la película tiene su cosa, hace falta algo de maña: se abre el rollo y se sujeta procurando que no se desenrrolle; se mete el extremo en el eje vacío; se mete el eje lleno en el hueco izquierdo, llevando el papel soporte pegado a la parte trasera de la caja y pasándolo hasta el hueco derecho, donde dejamos descansar el eje vacío; la película queda metida por la pequeña ranura que hay entre el cartón de los huecos y la parte trasera, así que se baja la tapa interna que sujeta las paredes de los huecos en su sitio y se cierra la primera pestaña; se ponen las piezas de plástico que servirán para girar la película y se cierra la segunda pestaña, quedando así las piezas de plástico entre ambas pestañas; por último se mete la tapa frontal, que hace que todo el conjunto quede perfectamente sujeto. Le puse unos clips al cartoncito que hace de obturador para asegurarme de que no se mueve.

Y listos para salir a la calle. En la parte trasera hay un agujerito con el que controlamos el paso de película, la llevamos al fotograma 1 y lista para disparar. ¿Y cómo medimos luz con esto?

Cámara montada y lista para salir a afotarSegún las instrucciones, el estenopo tendría una apertura equivalente a f/400, y estamos usando una película de ISO400, así que para un día soleado nos pide una exposición de 2″. En el manual viene además una sencilla tabla: para este ISO 2″ con sol, 6″ con día con nubes y 16″ para día muy nublado o lluvioso. Esto es un problema en una cámara que no tiene rosca para trípode, que no asienta perfecta, que hay que manipular para disparar y para terminar el disparo, y que se la lleva una brisa de viento. ¡Ya había dicho que esto iba a ser divertido!

Así que nada, cámara apoyada, dedos en los extremos del cartoncito obturador y… deslizar cartoncito, contar mentalmente “un – mississippi – dos – mississippis” y ¡zas! cerrar rápidamente. ¿Habré hecho algo? Otra localización, paso película y repito el proceso, hasta terminar con el rollo de película. No quiero saber lo que habrá pensado la gente que me haya visto llegar a un banco con la bici, bajarme, sacar del bolso una caja, manipularla un rato y marcharme 😀

Se iba haciendo tarde así que las primeras fotos las disparé a 2″, pero las últimas, ya atardeciendo, decidí dispararlas a 8″, para tomar la referencia. Este rollo lo iba a disparar sin muchas pretensiones ya que estando caducado desde 2004 y sin saber cómo iba a funcionar la cámara pues tampoco quería esforzarme mucho con las fotos: sólo quería confirmar si había alguna fuga de luz, ver el ángulo de visión que tiene, etc. Por si acaso, al llegar a casa saqué el rollo a oscuras, y creo que hice bien porque no estaba totalmente tenso y podría haber entrado luz por los extremos.

Las buenas noticias son que ¡funciona muy bien! No parece que haya fugas de luz más allá de un poquito en los bordes de la película al inicio del rollo, parece que enfoca y que el “obturador” funciona bien. Claro que los bordes de las fotos no son rectos, pero es lógico sabiendo que la parte trasera de la cámara es cartón doblado. Una de las fotos tiene quemada la zona donde está la ventanita para ver los números, por la foto que es creo que se debe a que tras hacerla la dejé un rato apoyada con esa ventanita hacia el sol, y supongo que eso habrá llegado a afectar a través del papel soporte. El resto de fotogramas están sin nada de luz donde no debe. Revelé con Rodinal 1+100 en revelado desatendido.

Las fotos en sí son horribles, la mitad están movidas por tener que sostener la cámara sobre alguna barandilla o similar,  y además no se si he fijado poco tiempo (no creo, 4 minutos cuando este fijador pide 3:30) o si es que la película ya estaba algo degradada por la edad y que dudo que haya estado almacenada en buenas condiciones estos años. Pero me ha servido para ver que la cámara funciona, que no hay fugas de luz y que la exposición aproximada es bastante correcta. Así que no tardaré en darme un paseo con ella ya con película buena y procurando apoyarla bien.

Pasarela museo de la ciencia

Con la cámara apoyada en una barandilla, 8″ de exposición

Puente de la Av. Zamora

Sujetando a mano la cámara en el respaldo de un banco, 2″ de exposición.

 

Encontré un grupo de Flickr donde se discuten técnicas de fotografía estenopeica, así que el próximo experimento iré con más conocimiento: https://www.flickr.com/groups/pinholephotography/discuss/10345/

Artículo escrito por

Soy Álvaro Remesal, un aficionado a la fotografía, muy novato y con muchas ganas de aprender y divertirme en el camino. En este blog escribo mi día a día con la fotografía química: mis progresos, mis errores, mis descubrimientos... Lo que escribo tiene una intención de divulgación, pero también es una suerte de diario propio de mis avances y de lo que voy probando y aprendiendo.

2 respuestas

  1. Carrete de prueba de la Fowell
    Carrete de prueba de la Fowell 18 mayo, 2014 en 13:53 |

    […] es, una cámara simple a más no poder. Aun así, creo que de calidad de imagen anda cerca de una pinhole o de una box […]

  2. Foto de familia
    Foto de familia 14 agosto, 2014 en 0:12 |

    […] me olvidó la estenopeica en el […]

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